Estructura de la sesión de entrenamiento

A fin de cumplir ese doble objetivo, la sesión debe estructurarse de tal manera que alterne entre partidos y ejercicios, según el método “global-analítico-global” (GAG). 

Calentamiento

Al inicio de la sesión, se recomienda jugar a algún juego relacionado con el fútbol para comenzar de forma lúdica. Una vez acabado, es indispensable realizar ejercicios de coordinación neuromuscular con y sin balón, que constituirán la segunda parte del calentamiento. El comienzo de la sesión no debe superar los 15 minutos. 

Primer juego

La primera fase de esta parte de la sesión se compone de uno o dos juegos temáticos que destaquen el principal objetivo de la sesión. Aquí, el entrenador-educador pone énfasis en el principal objetivo interviniendo y ofreciendo consejos, de manera que deje claro el tema de la sesión. El primer juego dura 15 minutos. 

Ejercicios e instrucciones

Una vez que, mediante el juego, los niños hayan entendido el objetivo, los ejercicios analíticos garantizarán que se repite el movimiento técnico y se corrigen los detalles. El papel del entrenador-educador en esta parte analítica es muy importante, ya que debe enseñar, observar, corregir y animar a los niños. La parte analítica dura entre 12 y 15 minutos. 

Segundo juego

El segundo juego puede estar dirigido o ser libre y debe ofrecer a los niños la posibilidad de aplicar lo practicado en situaciones de “partido” reales. En esta parte de la sesión, el entrenador-educador da más libertad a los niños para que se expresen dejándoles jugar sin intervenir demasiado. Este juego será el más largo, con una duración de entre 20 y 25 minutos. 

Relajación

La parte de relajación debe cumplir sus objetivos de baja intensidad y satisfacer al mismo tiempo la necesidad de jugar de los niños. Por ello se compone de uno o dos juegos de baja intensidad. Esta parte dura entre 5 y 10 minutos. En una misma sesión con un mismo tema, se puede alternar una o dos veces el método global y analítico. 

Objetivos & Ejercicios

La primera impresión es muy importante para los niños: por este motivo, el entrenador-educador debe conocer todos los ejercicios y preparar su sesión con objetivos específicos antes de llevarla a la práctica. Las sesiones de entrenamiento deben adaptarse a las aptitudes de los participantes y el entrenador-educador debe transmitirles el mensaje de que realmente están logrando objetivos.

Saber esto hará que la sesión sea más agradable y esté repleta de oportunidades para jugar y aprender. No obstante, el entrenador-educador debe ser capaz de adaptar su sesión y sus ejercicios si considera que estos cambios aumentarán la motivación e implicación de los niños. Como guía, puede plantearse estas preguntas durante la preparación de la sesión de entrenamiento: 

 

 

Objetivos: 

 

  • ¿Qué deseo obtener con esta sesión?
  • ¿Cuál es el objeto de la sesión? 

Ejercicios:

  • ¿Cuántos niños participarán en la sesión?
  • ¿Se divertirán los niños con los juegos y los ejercicios?
  • ¿Aprenderán alguna cosa?
  • ¿Cuáles son los mejores juegos y ejercicios para lograr los objetivos de la sesión?
  • ¿El nivel de los juegos y ejercicios se adapta a las aptitudes de los niños?
  • ¿Puedo explicar y enseñar los juegos y ejercicios de forma clara y precisa para que los entiendan?
  • ¿Tengo suficiente material para esta sesión? Si la respuesta es negativa, ¿puedo adaptar mi sesión al material del que dispongo?
  • ¿Tengo suficiente espacio para desarrollar los juegos y ejercicios preparados?
  • ¿Cómo pueden ayudarme los niños a mejorar la sesión?